martes, diciembre 14, 2010

mi mejor regalo

Tengo tantos recuerdos de nosotras que no se si empezar por aquellos que se referían al departamento de blusas robadas y no lavadas al dia siguiente, o de cuando te fuiste y mi closet se quedo vacío, o de cuando te pedí un abrazo y te dije que no me querías y tu respuesta fue comprarme un dulce de moco verde con tu dinerito y me lo entregaste a media noche cuando estaba dormida, o de cuando lloraste conmigo por horas, o de cuando te despedimos mi mamá y yo en el aeropuerto, o de cuando me regalaste las argollas o de cuando te ví vestida de blanco y casi lloro, o de cuando te jale el pelo y quedó grabado para la posteridad en una foto, o de cuando mi mamá te dijo -mija, ya me voy al hospital a tener a tu hermanita- y te quedaste sonriendo (lo cual no me consta pero Meche lo puede rectificar) o de cuando vivimos separadas y cada domingo nos despediamos o cuando intentaste bailar como "flans" y no tenías spray para tu copete y te pusiste limon o cuando me abrazaste la ultima vez... y gracias a todas estas memorias y más, considero que eres el mejor lazo existente en mi vida, te quiero hermana. Gracias por existir.

lunes, diciembre 13, 2010

wind

cada vez que hay viento me embarga una sensación de incertudimbre que no todo el tiempo es mala o buena, es una sensación como de transportación a algo tan sagrado como los recuerdos de la niñez. Hoy hay viento y mi alma no anda muy alineada que digamos, como que necesita un tune-up. Alguna vez mi hermana me dijo que la raíz de muchos problemas son las expectativas, y yo siento que siempre he sido una persona que espera mucho del mundo que la rodea: siempre he esperado encontrar un buen y agradable trabajo, he esperado a ser amada, he esperado a ser respetada y valorada, he esperado tantas cosas que a veces me pregunto si realmente he hecho algo para merecerlo, o tal vez soy algo controladora y no dejo que el mundo conspire a mi favor, no lo sé. A mi edad he pasado por hechos que han marcado mi ser y me han hecho quien soy ahora, mentiría si escribiera que soy una mujer fuerte o sumisa o rebelde o exitosa, creo que simplemente "soy" y he tratado de "ser" la mejor en cada momento.
Hoy estoy pasando por un momento que me hace pensar si realmente llegará el día en que yo pueda obtener la felicidad a la hora que yo la desee y planee. Insisto no quiero presionar ni quitarle la sorpresa a las cosas pero en momentos como este solo puedo refugiarme en aquel pensamiento donde de rodillas y frente a la ventana de mi cuarto que da al jardin, pedía con toda mi fé que algo bueno sucediera. Y hoy, a tantos kilometros de mi ventana, solo puedo pedir lo mismo.