Paula, para siempre Paula
Tratando de buscar respuestas, muchímimas veces llego a más preguntas... las respuestas se vuelven ínfimas. Se reproducen de manera exponencial y no me lleva a más que a no dormir.
La cuestión de la resolución de la vida se convierte en un pensamiento omnipresente.
No me gusta equivocarme, soy dura conmigo. No me gusta llorar sola. No me gusta ver a los perros de la calle desamparados y no me parece que el día sólo tenga 24 horas. No me gusta preguntarme tanto.
Me gusta correr, mucho. Nadar me pone en un estado de esfuerzo delicioso. Me gusta la comida de mi madre. Me gusta que me abracen y me digan cosas lindas que solo él y yo sabemos. Me gustan las orejas suavecias de mi Kika y la mirada de la Tuza.
me gusta el mar y si yo no creo en la iglesia, pero creo en tu mirada....
